#ConDatos: Basta de videos sobre el 'magnetismo de las vacunas'. ¡Trabajemos juntos!

Imagen para nota desinformación del 23 de junio.

Por: Cristina Tardáguila

Hace más de un mes que los verificadores de datos luchan contra la proliferación de videos que sugieren que las vacunas contra el COVID-19 magnetizan el brazo y/o el cuerpo. Se trata de una falsedad amplia y peligrosa que puede aumentar el rechazo a los programas de inmunización y poner en riesgo la batalla contra la pandemia. Es hora de que la prensa trabaje de forma coordinada, siguiendo algunas técnicas y amplificando la verdad.

Impulsada por diversos perfiles antivacunas y también por la ingenuidad del ciudadano común, la mentira sobre el supuesto magnetismo de las vacunas de COVID-19 se viraliza en Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia y México, pero también en otras partes del mundo, como en España, Estados Unidos, Macedonia e incluso Filipinas.

Los datos de la alianza #CoronaVirusFacts demuestran que este bulo se ha vuelto una de las más consistentes mentiras sobre las vacunas. Y esto tiene explicación. Los videos que difunden el falso magnetismo son, en general, muy sencillos y realistas.

En TikTok, por ejemplo, hay uno en que una señora canosa, visiblemente enferma, está sentada en una silla de ruedas sin poder hablar ni moverse. La persona que hace la grabación cuenta que ella es su vecina y que tomó la primera dosis de la vacuna contra el COVID-19 ocho días antes. El narrador acerca un imán al brazo izquierdo de la señora y, de inmediato, aleja sus manos, dejando el objeto metálico pegado, atraído a su cuerpo. Es fácil de imaginar la velocidad con que esto se viralizó.

En Facebook, el video que más impresiona está, de hecho, publicado en el perfil de un médico que dice ser genetista. El hombre comparte lo que sería una colección de imágenes y videos que supuestamente prueban que las vacunas son capaces de cambiar el magnetismo del cuerpo. En la narración, adopta un tono desafiante:

“Que sepan todos los médicos que esta basura (la vacuna) realmente emite algún tipo de radiación electromagnética porque es detectable con la aparatología. A ver todos los médicos idiotas del mundo cómo explican esto”.

Pues los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos ya lo hicieron y la información que desmienten debería viralizarse en las redes lo más pronto posible. Con un formato sencillo, de pregunta y respuesta, la organización explica lo siguiente:

“No. Vacunarse contra el COVID-19 no lo magnetiza, ni siquiera en la zona de la vacunación, que suele ser el brazo. Las vacunas contra el COVID-19 no contienen ingredientes que puedan producir un campo electromagnético en la zona de la inyección. Las vacunas contra el COVID-19 no contienen metales como hierro, níquel, litio ni aleaciones de tierras raras, así como tampoco productos manufacturados como artículos de microelectrónica, electrodos, nanotubos de carbono ni semiconductores de nanocableado. Además, la dosis habitual de una vacuna contra el COVID-19 es de menos de un milímetro, que no es suficiente para atraer imanes a la zona en que recibió la vacuna incluso si tuviera un metal magnético”.

Entonces, ¿qué es lo que vemos en los videos que se viralizan?

Hay muchas opciones, informan los verificadores de datos: aceite, cremas e, incluso, el pegamento que las vendas adhesivas sanitarias (curitas o tiritas) suelen dejar en la piel. Todo esto sería capaz de sujetar un imán en el brazo, pero el movimiento antivacunas se aprovecha de la falta de información.

¿Cómo podemos entrar en la lucha contra esta mentira?

Con creatividad y unión. A finales de mayo, el equipo de Reality Check, de la BBC, presentó un camino interesante. Logró contactar a una persona que había publicado uno de estos videos del imán en el brazo y logró que ella contara cómo lo hizo.

“Yo lamí el imán antes”, reveló @emilaaay442 antes de publicar otra grabación en TikTok pidiendo perdón por haber generado algún tipo de resistencia a las vacunas de COVID-19. “Aquello ha sido una broma. 100% broma“.

La técnica adoptada por la BBC pasa por la sensibilización del individuo. Los periodistas explicaron con transparencia el impacto que el chiste de @emilaaay442 podría tener y ella lo entendió.

Otra idea interesante tiene que ver con la colaboración. ¿Cómo sería si, en un determinado día, todas las cadenas de radio, televisión y los principales portales de información de un país atacaran esta mentira de forma coordinada? Podría ser un anuncio claro y objetivo difundido por todos. ¿Lo probamos y medimos el impacto?

Para tener en cuenta

En la base de datos de la alianza #CoronaVirusFacts es posible detectar la longevidad de una mentira, así como los países por los que ella circula. Esto ayuda a demostrar el peligro de una determinada falsedad.

Entrevistar a los desinformadores puede aportar nuevos datos a la investigación. La BBC lo hizo y logró un pedido de disculpas, así como una importante revelación de la desinformadora.

¿Y si todos los medios de comunicación de un país/región atacaran una noticia falsa por día, de forma conjunta y coordinada?

Sobre el Premio Roche

El Premio Roche es una iniciativa de Roche América Latina, con la Secretaría Técnica de la Fundación Gabo, que busca reconocer la excelencia y la cobertura periodística de calidad sobre la salud en la región.

Para más información o consultar inquietudes sobre la novena edición del Premio Roche, comunícate al correo electrónico: premioroche@fundaciongabo.org

Hecho con por

Pin It on Pinterest