#ConDatos: Informemos la muerte de famosos sin alimentar el movimiento antivacunas

Imagen para nota desinformación del 18 de agosto..

Por: Cristina Tardáguila

Digamos primero la verdad. Es falso que el presentador de televisión Larry King, el actor Mike Mitchell, el jugador de béisbol Hank Aaron y el boxeador Marvelous Marvin Hagler murieron a consecuencia de las vacunas contra el COVID-19.

Las publicaciones que circulan por las redes sociales y por las aplicaciones de mensajería han sido creadas por el  movimiento antivacunas y no resisten una rápida verificación.

Y aquí están los hechos: Larry King, famoso por las entrevistas históricas que realizó en CNN, sufrió una infección y falleció de septicemia. La información viene de su viuda.

Mike Mitchell, conocido por sus papeles en Gladiador y Corazón valiente, sufrió un infarto. El dato fue compartido por su representante profesional con varios medios de comunicación horas después de la muerte de Mitchell.

Hank Aaron, considerado uno de los mejores beisbolistas de Estados Unidos, y Marvelous Marvin, famoso por sus más de 50 nocauts en el boxeo, fallecieron de causas naturales.

Aaron tenía 86 años y, según los médicos que lo atendieron, su muerte no tiene relación con las inyecciones contra COVID-19 que él había recibido semanas antes. Marvelous Marvin tenía 66 años y la asociación de su fallecimiento con las vacunas contra el nuevo coronavirus enojaron a su viuda.

“Yo soy la única persona que [sabe] cómo fueron las cosas, ni siquiera su familia conoce todos los detalles y NO acepto leer un comentario estúpido [de gente] que no sabe lo que realmente [sucedió]”, publicó Kay Hagler en un grupo de Facebook con fans de Marvelous Marvin. “Evidentemente no fue la vacuna lo que causó su muerte. Mi bebé nos dejó en paz, con su sonrisa habitual y ahora no es el momento de decir tonterías”.

Así que a nosotros, los periodistas, nos toca repensar la cobertura de estas muertes y encontrar una forma más adecuada para informar sobre estas pérdidas, que impida la apropiación indebida que buscan los antivacunas.

El 12 de agosto, la prensa brasileña anunció la muerte del actor Tarcísio Meira, uno de los rostros más famosos de la televisión suramericana. Tarcísio había tomado las dos vacunas contra COVID-19 pero, desafortunadamente, se contagió con el virus a los 86 años y pasó sus últimos días ingresado en un hospital de São Paulo.

Al informar sobre el fallecimiento de este icono cultural, el portal de notícias brasileño UOL optó un titular muy interesante. En lugar de destacar en negrita una afirmación que podría dar oxígeno a la desinformación de los antivacunas, los periodistas usaron una pregunta: “¿Por qué Tarcísio Meira murió tras haberse tomado las dos vacunas contra el covid-19?”.

Y aquí está el primer consejo: Informar sobre estas pérdidas marcantes con frases como “Celebridad X muere después de tomar vacunas contra COVID-19” es algo que debemos evitar durante la pandemia, especialmente si no decimos claramente que no hay ninguna relación de causa y consecuencia comprobada entre la inyección y el fallecimiento.

La lectura del mismo texto de UOL también trae otra reflexión. Tras ofrecer a su audiencia una serie de informaciones objetivas sobre las circunstancias del fallecimiento de Tarcísio Meira, los autores incluyeron un entre título -otra vez en negrita- con otra pregunta: “¿Por qué personas que ya han sido inmunizadas mueren de covid-19?” Y la respuesta trae datos oficiales sencillamente detallados.

UOL recuerda que ninguna de las vacunas existentes garantizan 100% de protección contra el nuevo coronavirus. Después subraya que son bajísimos los números de personas inmunizadas que fallecen de COVID-19 (en Brasil, no llega a un 4%). Por último, informan que las personas mayores siguen siendo las principales víctimas de la pandemia. El caso de Tarcísio Meira, por lo tanto, es tristísimo pero no cuadra con ninguna teoría conspirativa del movimiento antivacunas.

Un excelente trabajo de UOL.

Ahora, para garantizar una cobertura plena y capaz de parar a los antivacunas, es importante que la prensa escuche a familiares, amigos y médicos y publique testimonios que puedan negar cualquier falsa asociación con las inyecciones.

Otro punto que merece atención es aportar datos sobre el avance de los programas de inmunización en determinado país, región o ciudad. Según datos oficiales del Our World Data, que trabaja con la Universidad de Oxford, de los 19 países de América Latina, dos ya están cerca de tener 70% de su población totalmente inmunizada: Uruguay (69%) y Chile (68%). Otros dos tienen casi 50% de los habitantes plenamente protegidos: El Salvador (49%) y República Dominicana (41%). Además de Nicaragua, Guatemala y Venezuela, todos los demás países se acercan a los 30%. Es decir: la vacunación en América Latina progresa.

Mentiras insensibles que involucran la muerte de famosos no los va a parar.

Para tener en cuenta

– Al informar sobre la muerte de una celebridad, trabaja el titular con atención para evitar que el movimiento antivacunas lo use como “prueba” de sus teorías conspirativas.

– Entrevista a amigos, familiares y médicos que puedan rechazar cualquier asociación indebida entre el fallecimiento del famoso y las vacunas contra el COVID-19.

– Recuerda a la audiencia que las vacunas no garantizan 100% de protección, pero que es muy bajo el número de personas inmunizadas que fallecen de COVID-19.

– Comparte datos sobre dónde y cómo vacunarse, así como la amplitud de los programas globales de inmunización.

Sobre el Premio Roche

El Premio Roche es una iniciativa de Roche América Latina, con la Secretaría Técnica de la Fundación Gabo, que busca reconocer la excelencia y la cobertura periodística de calidad sobre la salud en la región.

Para más información o consultar inquietudes sobre la novena edición del Premio Roche, comunícate al correo electrónico: premioroche@fundaciongabo.org

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