#ConDatos: Cómo y cuándo es el ‘silencio estratégico’ la mejor arma contra la desinformación

Imagen para nota desinformación del 21 de julio.

Por: Cristina Tardáguila

Informar de forma profesional sobre contenidos falsos nunca ha sido tarea sencilla. Pero, a lo largo de la pandemia, esta dificultad se hizo aún más evidente.

En este año y medio de COVID-19, muchas han sido las veces en que, de forma no intencional, la prensa acabó por amplificar el alcance de una noticia falsa, de una foto manipulada, de un dato sesgado o de un video editado, al simplemente hablar sobre su existencia.

Es hora, por lo tanto, de entender que en algunos momentos la mejor arma contra la mentira es callar, es decir, adherir al llamado ‘silencio estratégico’.

En una detallada guía, publicada el 17 de junio por el instituto de investigación InternetLab y la ONG Redes Cordiais, ambos de Brasil, se explica en detalle este concepto.

“La decisión de no publicar, publicitar o notificar sobre un contenido es tan importante como la decisión de hablar sobre el tema en internet. Y esto se debe a que la elección de publicar o no sobre un hecho o un determinado tema (ya sea un texto, un video, un audio o una imagen) puede resultar en la amplificación o silenciamiento de voces, narrativas e ideas”.

En un mundo en el que la comunicación se da de forma digital y fragmentada, es vital que periodistas e influenciadores tengan muy presente, y que barajen a cada instante, la posibilidad de no comentar o reportar sobre un determinado tema. En muchos casos esta es la mejor forma de proteger a la sociedad de temas desinformativos y/o discursos de odio.

En los últimos meses, la sociedad brasileña e incluso los médicos de Brasil debaten públicamente el uso de la ivermectina como forma de prevención o cura para el COVID-19. En abril, el hashtag #EuTomoInvermectina (#YoTomoInvermectina, con una “N” incorrectamente escrita después de la “I”) entró en los trending topics de Twitter gracias a las personas y a los medios de comunicación que salieron, no solo a decir que el medicamento no es eficiente contra la enfermedad, sino también a criticar el evidente error ortográfico. Una trampa claramente armada por los desinformadores.

El monitoreo realizado en su momento con la ayuda de Buzzsumo y CrowdTangle, herramientas capaces de medir el grado de viralización de contenidos que circulan por varias redes sociales, demostró que docenas de medios de comunicación de Brasil terminaron colaborando para que el debate de aquel día fuera sobre ivermectina, al informar sobre el hashtag equivocado. Y es muy posible que los desinformadores hayan celebrado su éxito. Este fue un ejemplo claro de que los mentirosos de internet siguen la regla que dice “hablen bien o mal, lo importante es que hablen de mí”. Lo importante es que la prensa y los influenciadores sepan detectar y no caer en esas trampas.

No estoy sugiriendo que paremos de exponer las falsedades y que nos silenciemos por siempre. No. La propuesta es que seamos aún más tácticos a la hora de decidir si hablamos o reportamos sobre una mentira. Aquí van algunos consejos sencillos:

1. Al hablar sobre una información falsa, nunca la compartas en su totalidad. No compartas el tuit original, por ejemplo. La sociedad no tiene que ver la mentira completa para saber que es falsa. Un resumen basta.

2. Usa marcaciones gráficas evidentes para comentar una mentira. Es decir: toma un pantallazo y coloca una “X” encima del contenido, dejando visualmente claro que el contenido es falso, engañoso u odioso. Hay casos de imágenes falsas que aparecen como referencia para información veraz en Google Imágenes, por ejemplo. Tenemos que evitar confusiones.

3. Etiquetar una cuenta que desinforma es darle oxígeno. La cuenta del desinformador se vuelve más famosa cuando un medio la señala. Es buena práctica dejar a los negacionistas y desinformadores hablando solos, en la oscuridad.

4. Evitar dar nombres a los desinformadores.  Es otra forma de quitarles oxígeno. Al reportar sobre alguien que desinforma de manera constante, lo mejor es escribir o hablar sobre el “ex jugador de voleibol”, el “exdiputado”, el “presentador de televisión”.

5. Las mismas técnicas utilizadas en las redes sociales abiertas se aplican a las aplicaciones de mensajería como WhatsApp y Telegram. La prensa y los influenciadores tampoco deberían oxigenar las falsedades allí.

6. Escribir sobre el ‘silencio estratégico’ es importante. ¿Cómo sería el mundo digital si más y más personas lo entendieran y aplicaran?

Sobre el Premio Roche

El Premio Roche es una iniciativa de Roche América Latina, con la Secretaría Técnica de la Fundación Gabo, que busca reconocer la excelencia y la cobertura periodística de calidad sobre la salud en la región.

Para más información o consultar inquietudes sobre la novena edición del Premio Roche, comunícate al correo electrónico: premioroche@fundaciongabo.org

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