Relatoría del Premio Roche de Periodismo en Salud – Categoría Periodismo Escrito 2019

Relator: Orlando Oliveros

Jurados

David González

Periodista de investigación y consultor editorial venezolano. Forma parte de la Mesa Editorial de CONNECTAS, plataforma latinoamericana que impulsa la Iniciativa de Periodismo de Investigación para las Américas en alianza con el International Center for Journalists (ICFJ). Fue parte del equipo que lideró la red de 40 periodistas de El Pitazo y del Instituto Prensa y Sociedad Venezuela que ganaron en 2018 el Premio Roche en la categoría Internet por el proyecto colaborativo “Huérfanos de la Salud”, dedicado a examinar el impacto de la crisis humanitaria venezolana en la atención médica de niñas y niños en el sistema público de ese país.

Andrew Fishman

Editor general de The Intercept Brasil y reportero de The Intercept. Comenzó en The Intercept en 2013 y trabajó ampliamente con el archivo de documentos de la NSA que filtró Edward Snowden. En 2016 lideró la creación de The Intercept Brasil en Río de Janeiro. También ha colaborado con la National Public Radio en Washington DC.

Asesor Médico: Carlos Francisco Fernández

Director de la Unidad de Rehabilitación del Hospital Universitario San Ignacio en Bogotá y profesor de la Pontificia Universidad Javeriana. Asesora en la cobertura de temas de salud a la Casa Editorial El Tiempo, en la cual ha colaborado durante dos décadas. Es médico cirujano, especialista en Medicina física y Rehabilitación, Salud ocupacional y Medicina de trabajo. También tiene especialidades en Gerencia en salud y en Periodismo, así como una maestría en Estudios políticos. Ha dictado diversos talleres y seminarios web en la FNPI- Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano.

Introducción

Por séptimo año consecutivo, Laboratorios Roche de América Latina con la Secretaría Técnica de la FNPI- Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano convocó y reconoció la excelencia del periodismo latinoamericano en temas relacionados con la salud. En esta edición, 38 trabajos en la categoría Periodismo Escrito y 22 piezas audiovisuales en la categoría Televisión y Video fueron seleccionados entre 675 postulaciones provenientes de 19 países de América Latina, para luego ser juzgados en ronda final por una pareja de jurados escogida por la FNPI debido a su amplia experiencia.

Este juzgamiento final tuvo lugar en Cartagena, en el Hotel Urban Royal, y consistió en dos jornadas repartidas entre el 24 y 25 de mayo. Durante la primera jornada, David González, Andrew Fishman y el asesor Carlos Francisco Fernández evaluaron los criterios bajo los cuales se escogieron dos finalistas, dos menciones honoríficas y un ganador de la categoría Periodismo Escrito.

Alejandra Cruz Cuevas, directora del Taller de Periodismo de la FNPI, dio la bienvenida al jurado y al asesor médico y subrayó la importancia que tiene el Premio Roche de Periodismo en Salud en la difusión de buenas coberturas que evidencian el estado actual de la salud en América Latina. En ese sentido, destacó el ejercicio de elegir piezas ganadoras porque de esa manera es posible crear referentes periodísticos para futuros reporteros en el ámbito de la salud, ejercitando una reflexión constante sobre el oficio y la ética que lo rodea.

Finalmente, recordó la independencia del jurado para la toma de sus decisiones y evocó los elementos esenciales de un texto periodístico: la calidad narrativa, el buen uso del contexto, la rigurosidad científica y un lenguaje atractivo para las audiencias.

Acceso a la salud: lo que más preocupa a los periodistas de América Latina

De los 38 trabajos que llegaron a la ronda final, el jurado encontró que una gran cantidad se había centrado en las problemáticas que giran en torno al acceso de los servicios de salud en Latinoamérica. Para este tipo de cobertura periodística es necesario comprender que la investigación puede orientarse hacia escenarios nacionales (el sistema de salud de un país), regionales (provincias, departamentos, ciudades) o individuales (una persona con dificultades para acceder a la atención médica).

“Hay una preocupación importante del periodismo latinoamericano en mirar cómo la población está siendo atendida por los sistemas de salud de cada uno de sus países y ello se advierte en una prensa que continuamente examina los institutos de seguridad social, el funcionamiento de los hospitales, el mercado de las medicinas y las promesas de los políticos sobre mejoras a la infraestructura hospitalaria”, comentó al respecto David González.

Esta preocupación, cuando se traslada a un reportaje, una crónica o una noticia, exige tres componentes cardinales: la investigación detallada y exhaustiva, los testimonios de fuentes variadas y el lenguaje comprensible de los textos de divulgación científica. Como ejemplo de ello, González, Fishman y Fernández exaltaron el trabajo de la brasileña Nathalia Passarinho, titulado Exclusivo: Por dentro de uma ‘clínica secreta’ de aborto no WhatsApp.

Este reportaje, ganador en la categoría Periodismo Escrito, narra los riesgos y las dificultades de las brasileñas que deciden abortar de forma clandestina a partir de las recomendaciones de un grupo de mujeres en WhatsApp. El jurado resaltó el enfoque balanceado de la pieza, logrado gracias a un diálogo perfecto entre las cifras, los conceptos médicos y las posiciones frente a la problemática. “La calidad narrativa, el tratamiento contextualizado y el dominio técnico del tema se traducen en un enfoque social con independencia y criterio ético que engloban las exigencias fundamentales del periodismo en salud que requiere el mundo de hoy”, indicó la terna.

Siguiendo los mismos criterios deliberativos, el jurado nominó como finalista al trabajo México diabético, del medio Mexico.com, y concedió una mención honorífica bajo la temática Acceso a cuidados de la salud a la pieza El Salvador: escaso remedio al que se aferran hondureños y guatemaltecos, de La Prensa Gráfica. Del primero subrayó la narrativa sólida, los ejemplos pertinentes, la pluralidad de fuentes y el rigor técnico, elementos que le permiten contextualizar a cabalidad “uno de los problemas de salud pública más impactantes de ese país y de América Latina”.

Sobre la pieza de La Prensa Gráfica que mereció la mención honorífica, González, Fishman y Fernández quisieron destacar la vocación transnacional de su investigación, ya que fue escrita por periodistas de Guatemala, El Salvador y Honduras e involucra una problemática sobre la precariedad delacceso a la salud en un contexto que va más allá de las fronteras. “Se destaca este ejercicio colaborativo para visibilizar un drama sanitario antiguo valiéndose de nuevos elementos en un contexto donde la violencia, el desplazamiento y las fallas gubernamentales marcan las agendas mediáticas de esos países”, concluyeron.

El poder del testimonio en el periodismo de salud

Para el jurado y el asesor médico, el testimonio se ha convertido en otro de los grandes caminos por los cuales se expresa el periodismo en salud en América Latina, más allá de la transitada senda de la investigación y la divulgación científica. “Se trata de historias poderosas, generalmente escritas en forma de crónica, que relatan la experiencia de un personaje que atraviesa una enfermedad o alguna problemática médica relacionada con su vida y su entorno”, afirmó González. Para que este tipo de cobertura periodística sea exitosa es indispensable que exista una armonía entre la información científica y la trama emocional del relato, evitando caer en la frivolidad de las cifras o en el melodrama. Igualmente, la historia individual que se narre con el testimonio debe sugerir una problemática colectiva, de tal manera que no dé la impresión de que lo que está ocurriendo es una realidad aislada y particular.

El trabajo titulado La soledad impuesta por el Alzheimer, de la chilena Johana Fernández y publicado en El Día, fue nominado como finalista por representar con excelencia estas características. Para el jurado, la pieza “rescata la fuerza de una historia humana planteándola en equilibrio entre las emociones y la solidez conceptual, el componente individual y la inferencia colectiva”, de tal modo que se logra “contar con sensibilidad la historia de dos chilenos que personalizan la angustia de los familiares que cuidan pacientes siquiátricos y la impotencia de un continente que envejece sin que existan herramientas para su atención”.

La cobertura periodística en salud debe ser valiente

El periodismo en temas de salud informa, cuenta una historia y también denuncia. En esa labor la valentía del periodista es de suma importancia, además de que constituye un ejemplo para sus colegas en una época donde la censura se ejerce con fortaleza. Por ello, el jurado le concedió una mención especial al reportaje de la periodista Karem Cecilia Racines, de la Liga Contra el Silencio, titulado Postobón realiza pruebas de laboratorios a niños de la Guajira, al considerar que su texto evidencia “el manejo irregular de los protocolos de investigación por parte de una empresa que entregó bebidas sin valor nutricional comprobado a niños de una población indígena colombiana afectada por la desnutrición”. De acuerdo con González, Fishman y Fernández, el prestigio de la pieza consistió en “poner a disposición del público un tema que había sido invisibilizado por cuenta de intereses
diversos”.

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