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Columnistas

Cobertura del cambio climático desde el periodismo de salud

septiembre 20, 2022
Cobertura del cambio climático desde el periodismo de salud

Por: Roxana Tabakman

Este año, cuando un adolescente fue internado en cuidados intensivos por el que sería el primer caso de rabia humana en 44 años en la capital de Brasil, los medios le dieron espacio a la vacunación anticipada de las mascotas. Pero este servicio a la comunidad local no va a la pregunta de fondo a la que necesita llegar el periodismo de salud: ¿Por qué pasó esto?

El caso se relacionó al ataque de un gato, pero el virus provenía de una variedad de murciélago. La ciencia ya demostró que, en Brasil, la rabia humana está apareciendo en lugares inesperados, como Río de Janeiro, Angra dos Reis y Brasilia, transmitida principalmente por murciélagos que expandieron su hábitat. Los cambios en el rango geográfico de las especies son una de las indicaciones ecológicas del cambio climático.

Conectar las noticias diarias de salud a la crisis ambiental es necesario. Ya no se trata solo del futuro del oso polar, sino de la salud de los que queremos. Hay influencia ambiental en el surgimiento de nuevas enfermedades o en el incremento de las ya conocidas: rabia, dengue, fiebre amarilla, malaria y muchas más.

Un estudio reciente mostró que más de la mitad de las enfermedades infecciosas se agravaron en algún momento por cuestiones climáticas. Se adjudican 160 enfermedades al calentamiento global, 121 a las inundaciones, 81 a la sequía… Cada una de estas enfermedades o cada evento climático pueden generar coberturas periodísticas que lleven el conocimiento del cambio climático a nuestro público.

Números que dan calor

En América Latina tendremos un aumento marcado de la frecuencia de eventos de calor extremo y en días muy calurosos, por cada 1°C a más de temperatura, las muertes aumentan en un 6%.

¿Cómo llegar a nuestro público sin advertencias distantes o sin aburrirlos con cifras? “Humanizar, localizar y solucionar”, propone el director de Covering Climate Now, Mark Hertsgaard.

A través de historias podemos entender mejor y saber que los ancianos están entre los más vulnerables. Mostrar casos con nombre y apellido es una alternativa que se debe hacer con cuidado. No existe una temperatura urbana segura, universal, única para tomar de referencia. Y el infarto de una persona, por ejemplo, está asociado a múltiples factores de riesgo, no únicamente al calor.

La información, cuanto más local, es más atractiva, y a partir de un hecho puntual podemos expandirnos a los estudios científicos sobre temperaturas extremas que existen para cada una de las ciudades de América Latina. Consulta siempre a los especialistas de tu país.

En el caso del cuidado de la salud, la utilidad del periodismo de soluciones es aún mayor porque captura la atención de un público cansado de malas noticias.

Piensa también en el enfoque de reducción de daños. ¿Tu nota de hoy es sobre remedios? Hay ejemplos concretos de medicamentos que no se pueden prescribir cuando hay una ola de calor. Alienta a las empresas a proteger a los trabajadores con acceso a sombra, agua fresca y descanso frecuente; investiga si la ciudad ofrece lugares públicos “de enfriamiento” con aire acondicionado, y recuérdale a los ancianos la recomendación de no exponerse al calor y beber mucha agua. A partir de esas soluciones coyunturales, puedes informar también de cómo colaborar para minimizar el cambio climático.

Básate en el “co-beneficio”. Si escribes de nutrición, las dietas para prevenir enfermedades son las mismas que las que mitigan el efecto de la agroindustria sobre el clima. Recuerda el cuidado del ambiente como camino de prevención para enfermedad pulmonar obstructiva crónica, asma, insuficiencia cardíaca, y, de manera general, sobre la salud de embarazadas, menores de dos años y adultos mayores.

Muchas de las medidas para prepararse para el cambio climático son similares a las que se habrían tomado para prepararse para la pandemia, tales como identificar poblaciones vulnerables, evaluar la capacidad de los sistemas de salud pública, invertir en preparación y enfatizar la resiliencia y la equidad. Permite que se sepa lo que las autoridades hacen o dejan de hacer. Si no hacen nada, seguirás reportando muertes evitables.

Mejorar la cobertura

El portal brasileño Comunique-se divulgó una encuesta presentada en la reunión anual de la Asociación Mundial de Periódicos, que revela que el periodismo no inserta el cambio climático en otros temas y que las personas todavía no lo consideran entre sus preocupaciones personales.

La falta de interés se explica, en parte, porque los usuarios consumen información acorde con lo que ya piensan, y también porque no reaccionan ante una amenaza que parece estar en otro lugar o en el futuro. Debemos hacer nuestra parte, practicando una comunicación clara, correcta y concreta.

Debemos ser honestos y huir de las extrapolaciones sin fundamentos. Hay métodos que calculan la probabilidad de que un evento en concreto ocurra a causa del calentamiento global (“atribución de fenómenos extremos”) pero no está disponible para cada lluvia o día de calor.

“A la hora de informar fenómenos extremos los medios de comunicación suelen cometer tres errores muy comunes: 1) Ignorar el cambio climático como causa del fenómeno, 2) Atribuir el evento al cambio climático sin ofrecer ninguna prueba de ello, y 3) Atribuir un fenómeno al cambio climático como causa única”, afirma la guía Cómo informar sobre fenómenos meteorológicos extremos y cambio climático: Manual para periodistas, disponible en español y portugués.

Los expertos de la Universidad de Oxford y el Imperial College of London reconocen también que estos “eventos acumulativos” serían prácticamente imposibles sin el cambio climático.

¿Por dónde empiezo?

Las fuentes locales son imprescindibles. Si son ONGs aportan información y contactos. Los expertos de las universidades, hospitales y entidades supranacionales son fuente de información e interpretación.

La Organización Mundial de la Salud ofrece información en español sobre cambio climático y salud, así como la Organización Panamericana de la Salud. Profundicen en el concepto “Una Salud”, sobre los desafíos del relacionamiento entre humanos, animales y medio ambiente (en español y portugués).

El informe del IPCC es una referencia, con un capítulo dedicado a la salud.

Una colaboración internacional, multidisciplinaria e independiente que monitorea la salud en función del cambio climático es The Lancet Countdown on Health and Climate Change, con parte del contenido en español.

El proyecto Salud Urbana en América Latina de la Fundación Wellcome también está en español y portugués, así como la ONG Salud sin Daño, con versiones en español y portugués.

Entre los medios, SciDevNet, tiene una edición para América latina con buena cobertura en salud y medio ambiente.

Muchas veces, debemos mantener una dosis de espíritu crítico frente a una fuente y considerarla la punta de la madeja de la cual después habrá que tirar.

Finalmente, respeta tu olfato periodístico cuando notes que tu fuente no es inmune a preconceptos, presiones, intereses, o quiere tener impacto a cualquier costo.

Sobre el Premio Roche

El Premio Roche de Periodismo en Salud es una iniciativa de Roche América Latina, con la Secretaría Técnica de la Fundación Gabo, que busca reconocer la excelencia y estimular la cobertura periodística de calidad sobre temas de salud y ciencia en América Latina, integrando miradas desde lo sanitario, económico, político, social, entre otras áreas de investigación en el periodismo.

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