El periodismo de salud en tiempos de pandemia, según asesores para la mención de honor en Cobertura de COVID-19

Relatoría sesión de juzgamiento mención de honor cobertura de COVID-19 Premio Roche 2020.

En la octava edición del Premio Roche de Periodismo en Salud, la coyuntura generada por la pandemia del COVID-19 llevó a la creación de una mención de honor a la cobertura periodística de la emergencia sanitaria. Esta destacó el mejor trabajo postulado al certamen enfocado en la sostenibilidad de los sistemas de salud de América Latina y su capacidad para responder a la crisis y la atención de la población. ‘Cobertura da Agência Pública sobre o coronavírus’, un trabajo periodístico de Agência Pública, se llevó el reconocimiento.

Para seleccionarlo, un grupo de asesores se unió al jurado del Premio Roche 2020. En esta primera ocasión, y en medio de la incertidumbre de la nueva normalidad, las periodistas Roxana Tabakman y Patricia Fernández de Lis, junto con médico y epidemiólogo Álvaro Javier Idrovo, se unieron al equipo como asesores para la mención de honor sobre Cobertura Periodística de COVID-19.

Para el científico del grupo, “la pandemia es como una lupa que nos ha hecho ver ciertas cosas más grandes de lo que normalmente se veían y que, incluso siendo importantes, se ocultaban”.

Opinión similar expresaron las expertas en periodismo de ciencia y salud respecto a la relevancia de esta área del oficio. “En este momento comprobamos que es más relevante que nunca. Sin periodistas de ciencia y salud no comprenderíamos cuál es el alcance de la pandemia, cuál es nuestro papel en ella y cuál es el papel de los científicos”, aseguró Patricia Fernández de Lis.

Para Roxana Tabakman, el Premio Roche es una “hoja de ruta” que aumenta la relevancia del periodismo de salud en América Latina e “ilumina caminos alternativos” a otros periodistas, al exponer las selecciones del jurado en las diferentes categorías y en esta mención de honor. “Ahora es el mejor momento de marcar los valores, la destreza técnica, los cuidados, todo lo que puede significar una búsqueda de excelencia en el periodismo de salud, para que la pandemia deje una buena marca”, expresó.

“Desinformación de cualquier color”

Si bien el amarillismo siempre ha sido una amenaza al periodismo, en medio de este año de emergencia las fake news han sido una plaga aún peor para la información. “Más que el amarillismo lo que hoy me preocupa y se impone, y fue aún más evidente al inicio de la pandemia, es la desinformación de cualquier color”, explicó Roxana Tabakman, asesora para la mención de honor en cobertura de COVID-19.

De esta forma, Tabakman reconoce que para la cobertura periodística de COVID-19 es aún más valiosa y necesaria la capacidad del periodista o el equipo para alcanzar el equilibrio en sus trabajos, ya que en el tema de la pandemia el enemigo de la información no solo es el amarillismo.

Tabakman señala que el amarillismo “se reconoce en la falta de calidad, los títulos, el tratamiento gráfico, la lucha feroz por la atención en el campo de batalla que es el mundo virtual”.  Pero, aclara la periodista, evitar el sensacionalismo no significa desterrar la emocionalidad del trabajo periodístico, la cual – para ella – es imprescindible y aporta una “vitalidad irremplazable” a las piezas.

Inversión en la cobertura de salud

Para Patricia Fernández de Lis, quien dirige la sección de Ciencia en el diario El País, de España, “es realmente fundamental que se siga invirtiendo en periodismo de ciencia y salud en la región y premios como este lo ponen en valor”.

Agregó que una de las lecciones de la pandemia para los medios de comunicación es que “no solo es muy relevante la audiencia, sino también estar al servicio de nuestras comunidades de lectores, oyentes o televidentes y para eso es fundamental tener un buen equipo de periodistas en información de salud”.

A su vez, la periodista destacó la labor de los equipos periodísticos en América Latina en su cubrimiento de la pandemia. “Se ve el esfuerzo de los periodistas de buscar datos casi debajo de las piedras y ponerlos en contexto con la situación social que están viviendo”, afirmó Fernández.

“He visto mucha originalidad en la forma de aproximarse a la pandemia. Esto nos ha abierto a todos un camino que espero no se cierre, que sea solo el comienzo de una buena información y de una gran inversión en medios para hacer buena información de salud, no solo en el aumento del número de periodistas sino la inversión de recursos en departamentos de infografía, video o pódcast”, agregó.

Recomendaciones desde la ciencia

Álvaro Javier Idrovo, quien aportó sus conocimientos desde la ciencia y salud a este grupo asesor, destacó el arduo trabajo en equipo reflejado en los productos periodísticos evaluados y, especialmente, en el que recibió la mención de honor en Cobertura Periodística de COVID-19.

Para el especialista, la cobertura de una situación como esta se convierte en un “trabajo difícil que requiere investigación, y sobre todo trabajo en equipo. El ganador pudo cumplir fácilmente con esto porque tenía las características de un buen equipo para poder tener esta panorámica grande dentro de la gente que lo conformaba”.

Es precisamente esta característica uno de los aspectos identificados por Idrovo, desde su visión científica y la evaluación de los trabajos postulados, para elaborar un trabajo equilibrado sobre COVID-19.

1. Trabajo en equipo: contar con un equipo completo (fortalecido desde el diseño, lo audiovisual, sonoro) que entienda todas las situaciones del producto que se quiera manejar.

2. Aptitud: tener la capacidad de establecer un diálogo con expertos y tener un conocimiento mínimo del método científico para lograrlo.

3. Discernimiento: tener la capacidad de distinguir o identificar quién es experto y quién no en una situación tan específica como esta.

4. Llegar al público general: lograr una adecuada traducción del conocimiento de ciencia y salud a la audiencia.

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