Relatoría del Premio Roche de Periodismo en Salud – Categoría Televisión y Video 2019

Relator: Orlando Oliveros

Jurados

Antonio Martínez Ron

Periodista y divulgador científico. Ha trabajado como editor de ciencia en diferentes medios de prensa, radio y televisión y es responsable de algunos de los proyectos digitales de divulgación más exitosos en español, como Naukas.com y Fogonazos.es. Trabaja como redactor jefe de Next, la sección de Ciencia de Vozpopuli.com. Participó durante dos temporadas como colaborador del programa Órbita Laika (TVE), es autor de los libros El ojo desnudo (Crítica, 2016) y ¿Qué ven los astronautas cuando cierran los ojos?, director del documental El mal del cerebro y creador del podcast Catástrofe Ultravioleta. Su trabajo ha merecido numerosos premios en el ámbito del periodismo científico y la divulgación, como el premio Ondas y el premio Concha García Campoy.

Bianka Cavalcanti de Carvalho

Periodista con un postgrado en Derecho Humanos. Su currículo incluye la actuación en asesoría de prensa escrita, radio y televisión. En el año 2000 comenzó haciendo reportajes locales y nacionales en televisión. Fue una de las homenajeadas en el Premio Tacaruna Mujer, en marzo de 2014. En 2015 fue elegida entre los “+ admirados periodistas brasileños – clasificación nacional” y ocupó el cuarto lugar entre los diez primeros más admirados de la Regional Nordeste.

Asesor médico: Carlos Francisco Fernández

Director de la Unidad de Rehabilitación del Hospital Universitario San Ignacio en Bogotá y profesor de la Pontificia Universidad Javeriana. Asesora en la cobertura de temas de salud a la Casa Editorial El Tiempo, en la que ha colaborado durante dos décadas. Es médico cirujano, especialista en Medicina física y Rehabilitación, Salud ocupacional y Medicina de trabajo. También tiene especialidades en Gerencia en salud y en Periodismo, así como una maestría en Estudios políticos. Ha dictado diversos talleres y seminarios web en la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI).

Introducción

Por séptimo año consecutivo, Laboratorios Roche de América Latina con la Secretaría Técnica de la FNPI- Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano convocó y reconoció la excelencia del periodismo latinoamericano en temas relacionados con la salud.

En esta edición, 38 trabajos en la categoría Periodismo Escrito y 22 piezas audiovisuales en la categoría Televisión y Video fueron seleccionadas de entre 675 postulaciones provenientes de 19 países de América Latina, para luego ser juzgadas en ronda final por una pareja de jurados escogida por la Fundación debido a su amplia experiencia.

Este juzgamiento final tuvo lugar en Cartagena, en el Hotel Urban Royal, y consistió en dos jornadas repartidas entre el 24 y 25 de mayo. Durante la segunda jornada, Antonio Martínez Ron, Bianka Cavalcanti de Carvalho y el asesor Carlos Francisco Fernández evaluaron los criterios bajo los cuales se escogieron dos finalistas, una mención honorífica y un ganador de la categoría Televisión y Video.

Alejandra Cruz Cuevas, directora del Taller de Periodismo de la FNPI, dio la bienvenida al jurado y al asesor médico y subrayó la importancia que tiene el Premio Roche de Periodismo en Salud en la difusión de buenas coberturas que evidencian el estado actual de la salud en América Latina. En ese sentido, destacó el ejercicio de elegir piezas ganadoras porque de esa manera es posible crear referentes periodísticos para futuros reporteros en el ámbito de la salud, ejercitando una reflexión constante sobre el oficio y la ética que lo rodea. Finalmente, recordó la independencia del jurado para la toma de sus decisiones y evocó los elementos indispensables de un trabajo periodístico: la calidad narrativa, el buen uso del contexto, la rigurosidad científica y un lenguaje atractivo para las audiencias.

Diez rasgos esenciales de una buena pieza periodística en televisión y video

El periodismo en salud, cuando se expresa a través de la televisión y el video, debe satisfacer varias exigencias estéticas y conceptuales para alcanzar la excelencia. Así lo concluyó el jurado y el asesor médico durante el examen de las 22 piezas audiovisuales que llegaron a la ronda final. Entre el escrutinio de una obra y otra, y con el propósito de medir la calidad de las postulaciones, Martínez Ron, Cavalcanti de Carvalho y Fernández construyeron la siguiente lista de premisas básicas que toda cobertura sobre salud debería cumplir en televisión y video:

1. Un trabajo periodístico en salud debe ser riguroso en cuanto a la información científica que divulga. Para ello son necesarias una documentación confiable, una revisión exhaustiva de las cifras oficiales y varias consultas a distintos expertos en el tema.

2. Las historias que se cuentan no deben ser previsibles. Por el contrario, el periodista debe narrar la realidad desde una perspectiva interesante que no haya sido abordaba antes.

3. Siempre se debe acudir a diferentes fuentes. La pluralidad de versiones, datos y puntos de vista enriquecen un reportaje, haciéndolo más profundo y comprometido con la verdad.

4. Es indispensable el uso de infografías, diseños atractivos y diagramas computarizados. Estos recursos tecnológicos facilitan la comprensión de la información científica y son atractivos para la audiencia.

5. El tema de la cobertura periodística debe ser relevante desde el punto de vista médico. De no ser así, es muy posible que se termine haciendo un reportaje frívolo.

6. El periodista debe contrastar las diferentes versiones que giran en torno a una misma historia. Enfrentar puntos de vista e investigaciones es un método seguro para no casarse con “medicamentos asombrosos”, “tratamientos fantásticos” y “milagros médicos”.

7. Se debe evitar, especialmente en tratamientos médicos, el uso de las generalizaciones. Son irresponsables y podrían fomentar un comportamiento equivocado en la audiencia.

8. Las historias en el área de la salud están llenas de personas que viven distintos dramas y experiencias difíciles. Es esencial, por tanto, no incurrir en el sensacionalismo y el melodrama. Se prefiere un relato sobrio y humano que se conduzca por fuera de lo lacrimógeno.

9. El formato audiovisual exige un buen sonido y una buena iluminación. También un proceso adecuado de edición. Cuando se falla en asuntos técnicos, el público pierde la concentración en la historia.

10. En un reportaje sobre salud se debe intentar oscilar entre lo particular y lo universal, lo individual y lo colectivo. De esa forma es probable que el público se identifique con la historia y encuentre en ella un problema más grande.

Acceso a la salud: una temática relevante para los periodistas

El acceso a los servicios de salud y medicamentos en América Latina se ha convertido en un tema recurrente en el cubrimiento periodístico. Como un buen ejemplo de ello, el jurado señaló el trabajo titulado Teste dos genéricos, de Fantástico (TV Globo), de Brasil, cuyo eje central gira en torno a la calidad y el acceso a los medicamentos genéricos. Luego de nominar al reportaje como finalista, Martínez Ron, Cavalcanti de Carvalho y Fernández afirmaron estar frente a “un trabajo valiente y destacable por su rigor y su meticulosidad, brillante desde el punto de vista técnico, en especial el trabajo de documentación y grafismo”. También resaltaron el enfoque mediante el cual la investigación sobre el problema dialoga entre un escenario particular y una proyección de alcance universal.

Siguiendo los mismos criterios deliberativos, el jurado le otorgó una mención honorífica bajo la temática de Acceso a cuidados de la salud a El camino de los venezolanos con VIH hacia la vida, de El Comercio, de Perú. La terna destacó la forma cómo, desde un caso particular, muy apegado a la actualidad, los autores pudieron abordar un asunto que afecta a miles de personas como es el acceso a los recursos sanitarios. De acuerdo con el jurado, este reportaje “pone el acento sobre una realidad que había permanecido oculta entre los grandes problemas que vive Venezuela, la de los enfermos de sida que al drama de tener que salir de su país suman el de perder la posibilidad de acceder al tratamiento y en ocasiones el riesgo de morir antes de recibirlo”.

La virtud de un reportaje sobrio

La sobriedad, definida como el uso correcto de los recursos necesarios dentro de un ritmo narrativo, fue una característica que el jurado exaltó en su decisión final. Consiste en el nivel de sencillez con el que un periodista puede conducir su historia, de modo que se pueda ser informativo sin abrumar a la audiencia y manejar el drama del relato sin llegar al sencionalismo. Para el jurado, el trabajo Enemigo silencioso, de Ecuavisa, de Ecuador, es el que mejor representa este atributo entre las postulaciones, razón por la cual fue elegido como el ganador del Premio Roche de Periodismo en Salud en la categoría Televisión y Video.

“Se trata de un reportaje sobrio, cargado de información útil sobre la incidencia del cáncer de cuello uterino, con un enfoque certero y un manejo preciso del ritmo narrativo. Un informe ejemplar que llama la atención sobre un problema sanitario que afecta a las mujeres aunque, como se encargan de recordarnos sus autores, quienes transmiten la enfermedad son los hombres. Periodismo de calidad que nos recuerda la utilidad y la responsabilidad social de la televisión bien hecha”, concluyeron Martínez Ron, Cavalcanti de Carvalho y Fernández.

Lo que no te dijeron del Zika, un trabajo de Cindy Regidor, Claudia Tijerino y Carlos Herrera, para la revista Niú, de Nicaragua, también fue reconocido por su sobriedad. El jurado nominó al trabajo como finalista por su originalidad, su compromiso y la sensibilidad de la historia. Sin embargo, afirmó que su valor radicaba en “el enfoque de género y el llamamiento a la responsabilidad de los hombres en la transmisión de la enfermedad del zika, al igual que el tratamiento sobrio y la ausencia de dramatismos”.

El cubrimiento periodístico del suicidio ¿un asunto sin resolver?

La mayoría de los periodistas de América Latina todavía no saben manejar el tema del suicidio. A esta conclusión llegaron el jurado y el asesor médico luego de analizar algunas postulaciones sobre el asunto. “Nosotros no sabemos hablar de suicidio, nos han enseñado que eso es un tema prohibido, a menos que el suicida sea una persona famosa: entonces hablamos de ello y no lo hacemos bien”, comentó Cavalcanti de Carvalho. Por su parte, el asesor Fernández cree que esta especie de tabú debe romperse con análisis serios sobre la culpa, la cultura, el etnocentrismo y la salud pública. “Aún nos falta mucho de autonomía conceptual para tratar un tema en el que no hay luces desde el punto de vista técnico y cultural”, afirmó.

Como una futura solución para este problema, la terna recomendó talleres y capacitaciones sobre el cubrimiento del suicidio para periodistas del continente.

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